Querido Señor Jesús,
Ven a mi corazón.
Perdóname de mi pecado.
Lávame y límpiame.
Libérame.
Jesús, gracias porque moriste por mí.
Creo que has resucitado de entre los muertos.
Y que volverás otra vez por mí.
Lléname del Espíritu Santo.
Dame pasión por los perdidos.
Hambre de las cosas de Dios.
Y una santa audacia para predicar el Evangelio de Jesucristo.
¡Estoy salvo!
¡Nací de nuevo!
¡Estoy perdonado!
Y estoy en camino al Cielo.
Porque tengo a Jesús en mi corazón.
